Hace unos días llegué a clases un poco tarde porque estaba en mi programa de radio “Cuéntame tu historia” uno de mis estudiantes me pregunto ¿Por qué me gustaba hacer radio? si ya era un medio en extinción, le di la respuesta corta “Porque yo también lo estoy” y evité el debate.
Pero en el marco del día internacional de la radio, quiero compartir con ustedes algunas reflexiones sobre esa pregunta.
La radio surge iniciando el siglo XIX en 1926 con el descubrimiento de las ondas hertzianas, para 1952 sale al aire el primer canal de televisión nacional TVN5 por cierto ambas en dictaduras. Y en ese momento se decretó la muerte súbita de la radio y, como dijo el poeta “ya lo ves no fue así”
Esa historia se repite con todos los medios que han surgido en un siglo. Ahora bien, llega la internet en la década de los 90 con sus redes sociales la cifra de usuarios son astronómicas y no es posible negar las posibilidades de las redes y ahora la IA, y acaso llego el fin de la radio pues no; Round 2.
La neurociencia nos dice que mientras vemos la pantalla, en el cerebro no sucede nada a nivel de neuronas circuitos y sinapsis, mientras que cuando leemos sobre el papel se ilumina todo el cerebro y lo mismo sucede si oímos radio.
La pantalla sustituye los tres estímulos básicos del desarrollo cerebral, luz, imagen y sonido, mientras estamos en la pantalla el cerebro se apaga y se vuelve perezoso.
Una periodista un preguntó a Mario Cesar Kaplún sobre los avances de la tecnología y este respondió con el cuento de un piloto que en pleno vuelo se dirigió a sus pasajeros y les dijo “tengo dos noticias una buena y otra mala, la buena que hemos roto todos los récords de velocidad y la mala es que no sabemos para dónde vamos”
Entonces podemos afirmar con base que la radio no te quita ni tiempo, la oyes a la distancia mientras haces otras tareas, te educa entretiene e informa, el locutor crea un vínculo afectuoso, orgánico con sus oyentes, los acompaña donde quiera que estén, y puedes interactuar con ellos siempre, hasta cuando te quitan el fluido eléctrico y se va la luz, lo que le es imposible a otros medios.
Mi maestro de locución, Ali Domingo Oviedo me dijo un día, la radio es imaginación. Yo investigué un poco y me encontré con esto.
La voz en la radio nos guía por sus relatos, hace que tu cerebro vaya descifrando lugares, personajes interesantes, sitios especiales, que te enteres de noticias locales y de recónditos lugares de la tierra, los cuentos crudos de Frida Kahlo, las frases reflexivas de Mark Twain y las curiosas narraciones de Nuestro Insólito Universo.
El locutor con su lenguaje sensorial te hace sentir la calidez de las brasas de una hoguera, el intenso frío de un pico nevado, el sabor de una salsa hecha por la abuela, el chú chú del tren que pasa a lo lejos, el amor de una mujer reflejado en sus ojos al ver la llegada de su amado después de un largo viaje. La radio nos permite usar la razón y la “pasión” (emociones, sentimientos, intuiciones, fantasías) que permite al oyente inventar, crear, recrear, viajar al centro de la tierra con Julio Verne, o al borde de la galaxia con Carl Sagan mientras estás en casa haciendo el almuerzo.
La radio fue la encargada de alfabetizar a todo nuestro continente ha mediados del siglo pasado.
¿Algún otro medio lo ha hecho? o por el contrario, ¿idiotiza a muchos?
El mundo escuchó por radio la emblemática frase de Neil Armstrong al llegar a la luna.
Fue por la radio que se oyó en Pakistán e Irak el discurso de Malala en la ONU?
La radio inspiró a poetas y escritores como Gabriel García Márquez, Miguel Ángel Buesa, Roque Dalton, Ender Cámara, Leonardo Salazar, entre muchos otros.
La radio es la única vía para comunicarse los familiares con las y los secuestrados en el conflicto armado en Colombia.
Y allá lejos muy distante donde el largo brazo de la tecnología no llega y las personas necesitan de una palabra de aliento, es la radio quien les acerca el evangelio es la radio quien les da esperanza, es la radio quien les lleva la palabra de DIOS.
Rubén Darío Roa
13 de febrero 2025
Día mundial de la radio
