La Avenida Alianza, icónica vía que une Acarigua y Araure, volvió a convertirse en epicentro de una masiva concentración chavista este sábado 31 de enero, donde miles de personas desbordaron las calles en una demostración de respaldo al liderazgo revolucionario.
La movilización, convocada para las 3:00 p.m., reunió a una multitud que exigió la inmediata liberación del presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores, presuntamente detenidos por fuerzas estadounidenses en eventos recientes que han marcado la agenda política nacional. Los participantes reafirmaron su lealtad absoluta a la presidenta encargada Delcy Rodríguez, a quien reconocen como figura clave en la continuidad del proyecto bolivariano.
Testimonios y publicaciones en redes sociales describen la escena como una “marea roja” que literalmente hizo pequeña la avenida, con consignas de unidad, soberanía y paz resonando entre arpas, cuatro y maracas típicas del folclor llanero. “Portuguesa no falla”, “¡Nosotros venceremos!” y “¡Los queremos de vuelta!” fueron algunos de los lemas más repetidos, reflejando un sentimiento de indignación ante lo que el oficialismo califica como agresión imperialista.
La actividad se enmarca en una ola de protestas similares que han recorrido el país desde inicios de enero de 2026, incluyendo marchas en Caracas, Guarenas y otras regiones, todas demandando el regreso de Maduro y Flores. En Portuguesa, el gobernador Antonio Primitivo Cedeño y estructuras del PSUV han liderado estas expresiones, destacando la unión cívico-militar-popular como pilar de resistencia.
Voceros locales enfatizaron que esta concentración no es aislada, sino parte de una agenda permanente de calle para defender la Revolución Bolivariana frente a desafíos internos y externos. La avenida vibró con música patriótica, banderas tricolores y un ambiente de compromiso colectivo, reafirmando que el poder popular sigue siendo el sostén principal del proceso.
Con esta nueva muestra de fuerza en el corazón llanero, Acarigua-Araure consolida su rol como bastión chavista en Portuguesa, enviando un mensaje claro: el pueblo organizado permanece en pie, exigiendo justicia y soberanía. ¡La Avenida Alianza, una vez más, se desbordó con la fuerza del pueblo!
