El presidente de la Asamblea Nacional (AN) y jefe del Estado Mayor para la Creación de los Campamentos Transitorios, Jorge Rodríguez, desmintió categóricamente los rumores que circulaban sobre un supuesto plan para arrojar al mar los escombros resultantes de las edificaciones colapsadas en La Guaira.
Durante una rueda de prensa internacional, Rodríguez calificó estas versiones como «bulos informativos» y subrayó el compromiso del Estado con la preservación del ecosistema marino.
Compromiso con el medio ambiente y la reutilización
El alto funcionario fue enfático al declarar que «bajo ningún concepto» se contempla el vertido de desechos en el litoral. Destacó que Venezuela mantiene políticas estrictas de protección a la fauna marina, prohibiendo prácticas pesqueras destructivas, una postura que se extiende a las operaciones de limpieza y reconstrucción en la entidad.
En lugar de una disposición final perjudicial, el Estado Mayor está evaluando mecanismos de economía circular para el manejo de los restos de construcción.
«Hay muchísimas tecnologías que permiten separar las distintas partes de escombros para que se puedan reutilizar», señaló Rodríguez.
Proyecto de infraestructura: Ampliación del Aeropuerto
Como ejemplo concreto del potencial de reutilización, el presidente de la AN mencionó la posibilidad de emplear el material procesado para obras de infraestructura de gran envergadura.
Específicamente, se contempla la posibilidad de ampliar la pista del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar utilizando el material debidamente tratado. Esta estrategia no solo solventaría el problema de la gestión de escombros, sino que contribuiría al desarrollo logístico de la región.
Transparencia en la gestión
La comparecencia de Rodríguez tuvo como objetivo principal llevar tranquilidad a la opinión pública frente a la desinformación. Al integrar a expertos internacionales en el proceso de evaluación de los campamentos transitorios y el manejo de los restos de edificaciones, el Gobierno asegura un abordaje técnico y responsable, reiterando que la protección ambiental es una prioridad fundamental en la gestión de la crisis.
