En la mañana de este viernes, el presidente de la República Popular China, Xi Jinping, mantuvo una conversación telefónica con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en la que ambos líderes reafirmaron su compromiso de profundizar la asociación estratégica entre sus naciones y fortalecer la cooperación Sur-Sur en un contexto internacional marcado por incertidumbre y desafíos globales.
Durante el diálogo, Xi Jinping destacó que desde que en 2024 ambos mandatarios elevaron las relaciones bilaterales a una “comunidad de futuro compartido China-Brasil orientada a construir juntos un mundo más justo y un planeta más sostenible”, la cooperación entre ambas naciones ha registrado avances sólidos. Subrayó que la articulación entre las estrategias de desarrollo de China y Brasil ha sentado un ejemplo de unidad y colaboración entre países del Sur Global.
El presidente chino señaló que 2026 marca el inicio del “XV Plan Quinquenal” de China, un período en el que el país impulsará un desarrollo de alta calidad mediante una apertura exterior de alto nivel. En este marco, Beijing busca ofrecer nuevas oportunidades para la cooperación con Brasil en sectores clave como la energía limpia, la innovación tecnológica, la agricultura sostenible y la infraestructura.
Xi Jinping enfatizó que, frente a una situación internacional cada vez más compleja, China y Brasil —como actores centrales del Sur Global— tienen la responsabilidad de defender la paz, promover la justicia internacional y reformar la gobernanza global. Reiteró el compromiso de China de mantenerse del “lado correcto de la historia”, protegiendo los intereses comunes de los países en desarrollo y reforzando el papel central de las Naciones Unidas.
Por su parte, el presidente Lula valoró positivamente la histórica visita de Xi Jinping a Brasil en 2024, que, según afirmó, marcó un hito en la relación bilateral. Destacó los progresos concretos alcanzados en múltiples ámbitos de cooperación y reiteró la voluntad de su gobierno de seguir trabajando junto a China para ampliar los lazos no solo bilaterales, sino también entre China y América Latina en su conjunto.
Lula subrayó que Brasil y China comparten una visión común en defensa del multilateralismo, el libre comercio y la estabilidad global. Ante los crecientes desafíos geopolíticos, expresó su disposición a intensificar la coordinación con China en foros internacionales, fortalecer la cooperación dentro del bloque BRICS y contribuir conjuntamente a la paz y la seguridad regionales y mundiales.
La conversación refleja la consolidación de una alianza estratégica basada en la complementariedad económica, la convergencia política y una visión compartida sobre el orden internacional. Ambos países reiteraron su compromiso de construir, de manera conjunta, un futuro más equitativo, sostenible e inclusivo para sus pueblos y para el mundo.
